Crónica 25 de Octubre
Cantidad de Participantes: 18 personas
Objetivo: Poner en cuestión el concepto de ambiente instalado socialmente en la cultura occidental y problematizar sobre la relación Hombre - Naturaleza
Actividades/ Actores: Participaron vecinos de diferentes puntos de cuartel IX, Villa Albertina, Ing. Budge, Villa Urbana y Fiorito. En algunos casos, estudiantes, docentes y referentes de instituciones de la zona como la sociedad de fomento de Villa Amelia, la Asamblea de Baradero y Bariloche y el movimiento de resistencia indígena.
Se realizaron dinámicas de reconocimiento del ambiente particular y comunitario; y una exposición del dirigente Kolla Mario Barrios respecto a la cosmología cultural de los pueblos originarios en relación con el ambiente.
Relato:
El segundo sábado se presentó lleno de intriga, esperábamos ver los mismos rostros que se acercaron el encuentro pasado, la espera no se hizo lejana y fueron entrando sorprendiéndose al encontrarse con Matías que se hallaba en el salón principal preparando sus equipos para realizar un registro fílmico del encuentro; a algunos de los asistentes, se les solicitó que testimoniaran frente a la cámara los porqué de su participación en el taller y sus expectativas, a lo cual accedieron de buena gana.
Después de darles la bienvenida, se presentaron las consignas para la primera dinámica grupal. Todos los asistentes se diseminaron por el salón y las facilitadoras se encargaron de ensuciar el piso con tiras de papel de diario, la consigna fue clara “Que cada uno limpie su espacio sin utilizar las manos”. Las dispares reacciones se volatilizaron, los más, comenzaron a patear los papeles hacia los costados o para el espacio del otro sintiéndose satisfechos cuando no quedaban vestigios de papel periódico sobre las cuatro baldosas que ocupaban, así se formaron varios montículos rodeando al grupo del que nadie se hacía cargo, una sola persona apelotonó la basura entre sus piernas que al ser consultada por esa reacción tan particular, comentó que “era su basura, que se hacía cargo y cuando viese la forma de ponerla en algún lado la iba a tirar.
Graciela y Daniela dieron por finalizado el primer acto y volviendo a colocar la basura en su lugar, en este caso distribuída aleatoriamente por todo el salón, se formaron tres grupos definidos por el sector en que estaban colocados. A un grupo se les dio todos los materiales necesarios para limpiar bien su zona, a otro se les facilitó un cesto y al restante, no se les dio ningún material. A todos los grupos se les permitió, en esta parte de la actividad, utilizar las manos. El grupo más dotado, se organizó rápidamente y limpiaron su sector con ligereza, encargándose de dejar la bolsa cerrada afuera y de guardar todos los materiales de limpieza que poseían; el segundo grupo comenzó a llenar el cesto con las manos, hasta que, un poco exhaustos, inquirieron al grupo más dotado de herramientas que les cediera alguna de las mismas para facilitar su trabajo; el grupo sin nada, empezó a juntar bollos de papel para prensarlos con sus manos para que la basura ocupara menos espacio.
En la puesta en común se escuchó que algunos se cuestionaban el haber pateado la basura a su vecino cuando vieron a una integrante acomodar la basura entre sus piernas, se remarcó el comportamiento general de no percibir que lo que nosotros desechábamos afectaba a alguien más y además de que esa basura en el futuro nos afectaría a todos nosotros en un futuro no lejano. Con respecto a la segunda parte de la dinámica, el grupo sin nada comentó que trataba de “hacer la basura más chiquita, como para reciclarla”. En general, las reflexiones de los participantes se hicieron de manera interna y silenciosa.
Graciela dio la bienvenida a Mario Barrios que inició una exposición sobre la cultura de sus antepasados que todavía se conserva y en algunos casos se está rescatando del olvido. Fue un relato altamente crítico comparado con la cultura occidental: “El hombre occidental se aparta de la Naturaleza, cuando nosotros nos consideramos parte de la misma”, “el hombre está hecho a imagen y semejanza del Universo”, “los pueblos originarios somos tierra, sol, agua… sabemos que si dañamos a la tierra nos herimos a nosotros mismos”, “la sociedad actual se divide y separa en lotes, barrios, partidos, provincias, países, partidos políticos, clubes de fútbol, se auto segrega del resto de su gente; y se pierde el sentido comunitario que nosotros siempre tuvimos”, “el hombre occidental trajo las pestes, la contaminación, la depredación…”. También hizo hincapié en que si un ambiente es alterado tarde o temprano nos terminará afectando a nosotros aunque estemos lejos “…Si diez millones de hectáreas son taladas, a dónde van todos los seres que vivían en ese hábitat, los animales, los insectos…”.
Al finalizar su relato, los participantes realizaron preguntas a Mario, las mismas no estuvieron tan relacionadas al principio sobre la cosmología que tienen los pueblos originarios, sino sobre la historia de los mismos y sobre las costumbres que tenían, una participante interrogó sobre porqué desapareció una cultura tan rica en conocimiento, a lo que Mario respondió que ellos todavía tienen esas costumbres, todavía comen, cultivan la tierra, etc., desde hace más de sesenta mil años.
A la hora de la reflexión, los actores que hablaron lo hicieron para comentar como cuidaban el ambiente guardando sus papeles en sus bolsillos o carteras para luego depositarlos en algún cesto de basura, cómo limpiaban el frente de sus casas, etc.
Se hizo un pequeño intervalo para un refrigerio y luego se les solicitó que hicieran una reflexión escrita sobre lo visto, realizado y escuchado en el taller. Todos agradecieron a Mario Barrios el haber compartido la sabiduría de su cultura con el grupo y varias docentes agradecieron por las dinámicas que habíamos preparado porque ellas les servía para trabajar el tema del ambiente con sus alumnos.
Se dio lugar al inicio de consensuar un concepto para la pieza del rompecabezas del día. Cuando se habló de autocrítica, algunas personas no se sintieron cómodas con ello, Graciela intervino y sostuvo que todas las actividades del día invitaron a la reflexión y al distanciamiento crítico sobre la propia cultura y que tal vez todavía no estamos preparados para eso. Algunos no tomaron muy positivamente esta reflexión, la mayoría seguía callada siguiendo un camino interno en lo referente al ambiente mío, al del otro, que al mismo tiempo es el de todos. Se postularon conceptos como tolerancia, construcción, conciencia; luego de un arduo debate se menciona diversidad, reflexión, diferencias; luego disenso. Se hace difícil ponerse de acuerdo, Mario propone sentido comunitario, y cuando parecía que existía asentimiento del grupo, una voz vuelve a disentir fuertemente, eso llevó al grupo a reiniciar la búsqueda por falta de sentido común y por poco se abandona la búsqueda. Cansados y fastidiados, el grupo se mostró sin ganas para seguir adelante, hasta que se propuso sentido común como concepto por la falta del mismo para concensuar en algo tan simple como una palabra en una pieza de rompecabezas. Se reflexionó un poco sobre qué difícil sería ponerse de acuerdo en algo más importante en vistas al objetivo final del taller. Se eligió sentido común para la pieza del día.
Algunos se despidieron rápido apurados por abrir sus respectivos negocios o por volver a sus actividades diarias; algunos saludaron con los ojos cansados de las vueltas que se dieron al final. La mayoría se quedó para agradecernos el enorme esfuerzo que estamos realizando, algunos para seguir hablando con Mario y otros para seguir indagando un poco más sobre la temática ambiental.
Evaluación de la Actividad: La primera dinámica que indagaba que tipo de percepción tienen los participantes por el ambiente particular y comunitario, evidenció en general el carácter individualista por el que está atravesado el grupo, presente en hábitos y actitudes, los cuales se reproducen de manera sistemática y acrítica en el contexto sociocultural en el cual nos encontramos situados. En la segunda actividad -y a consecuencia de la primera- se intentó definir que con los recursos necesarios y con esfuerzo se puede realizar una tarea adecuada, y para sorpresa nuestra en el grupo que no tenía herramientas para trabajar, prevaleció la imaginación, la creatividad, un don adquirido en una sociedad donde la carencia circula por todas las calles.
Si bien la exposición de Mario Barrios estaba dirigida a explorar la relación Hombre - Naturaleza en una cultura donde el hombre es uno con la naturaleza, la falta de tiempo de los sistematizadores en la semana para realizar una devolución necesaria a los facilitadores sobre el cumplimiento de los roles, hizo que éstos no estuvieran más atentos a la hora de reencauzar el camino del debate hacia el tema del día que era Ambiente. Igualmente el relato fue fructífero para las personas y así lo hicieron sentir todos.
Plan de Acción: Realizar durante la semana una devolución grupal, haciendo hincapié en que debemos estar más fuertes a la hora llevar adelante los talleres. Esto implica apoyarnos mutuamente. Poner en acción dinámicas o actividades orientadas a la reflexión constructiva y a la integración grupal. De forma que podamos desarrollar un mayor grado de madurez grupal que propicie un espacio para la construcción colectiva. También deberemos revisar las planificaciones para que las actividades de debate sean siempre grupales y no se realicen en forma individual ya que produce mucho desgaste al grupo.
martes, 4 de noviembre de 2008
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